El verso XXII del Tao empieza diciendo: “Lo flexible no se rompe”. Yo tengo una imagen en mi mente para cuando quiero explicar esto a mis clientes. Les pido que piensen en una palmera alta de nuestra tierras tropicales, que es azotada por el viento. Su tallo y hojas se mueven de un lado a otro y cuando pasa el viento vuelve a erguirse y queda intacta. Esta es una imagen familiar para mí. Yo crecí con una de estas palmeras en el antejardín de mi casa, una muy alta y mi mamá se ponía muy nerviosa cada vez que había una tormenta porque pensaba que sí la palmera se caía iba a destruir la casa. Pero a pesar de la fuerza de la lluvia o el viento nunca pasó nada.

… Y  “Lo que se dobla se endereza” como lo dice la segunda frase del mismo verso.

La flexibilidad nos hace fuertes y por el contrario la inflexibilidad que puede tener un extranjero cuando está tratando de adaptarse a un nuevo lugar y cultura, lo rompe emocionalmente, retrasa su desarrollo y disminuye su capacidad.

Ser flexible no es cambiar o reemplazar nuestros pensamientos por otros. Ser flexible es estar abierto a explorar y ver el mundo con curiosidad.

El ser flexible empieza desde el reconocimiento de uno mismo, la libertad personal, la autenticidad y la profunda conciencia de mí, del otro y del entorno.

Somos flexibles cuando podemos moderar nuestras exigencias y cuando el temor no rige nuestras acciones.

Lourido Ferreira, (2017)

La vida de un internacional: mudarse a un nuevo país de residencia, estudiar con personas de otras culturas, lidiar con culturas laborales desconocidas; verse inmerso en sistemas sociales, de gobierno, de salud diferentes a los que conocemos; hacer parte de una familia mixta (con miembros de diferentes nacionalidades), es totalmente incompatible con la inflexibilidad o la rigidez.

Personalmente considero que una pequeña dosis de inflexibilidad en tu vida, es como la piedrita en el zapato que te fastidia al caminar.

Así que hoy les quiero hablar de la flexibilidad y voy a retomar el trabajo del psicólogo clínico Walter Riso, (2010).

 

Inconvenientes de la inflexibilidad

Empecemos hablando acerca de aquellas cosas que pueden experimentar las personas en su vida cotidiana; y que dejan ver que hay de trasfondo un tema con algún un grado de inflexibilidad.

Cuando hay inflexibilidad se puede experimentar:

  • «Un alto nivel de estrés.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Angustia por no tener el control de las cosas.
  • Malas relaciones interpersonales: por presencia del autoritarismo y los prejuicios.
  • Dificultades en la toma de decisiones.
  • Déficit en la resolución de problemas: porque cuesta generar alternativas de solución.
  • Miedo a cometer errores y miedo al cambio.
  • Dificultades en su crecimiento personal.»

La persona con mente rígida considera que hay solo una verdad y ella la posee; le cambio es visto como muestra de debilidad; se sienten obligados e imponen, en su lenguaje se incluyen el “debería” y “tengo que” y tienen miedo a equivocarse. Defienden sus verdades mediante un filtro mental donde se selecciona lo que está de acuerdo a sus creencias, evitan o contraatacan cuando se sienten amenazados.

 

¿Qué hacer para ser más flexibles emocionalmente?

Ser flexible puede costarnos en un principio, no es fácil ver la vida con nuevos ojos si es algo que hemos aprendido desde hace mucho tiempo, puede ser difícil hacer algo diferente a algo que nos ha funcionado en otras ocasiones y que de pronto ya hacemos de forma automática. Igualmente, en ocasiones sólo aprendemos a hacer flexibles a través de la interacción con otros.

Así que el ser flexible no sólo puede requerir un estado de conciencia, puede ser visto como una disciplina, sino que también se puede convertirse en un arte que determina cómo experimentamos nuestra vida.

Aquí te dejo algunos puntos que te pueden ayudar en el camino de recuperar tu flexibilidad.

 

Para terminar te quiero dejar con una enseñanza muy práctica de “El arte de ser flexible”:

 

La gente flexible no se toma en serio a sí misma…. Las mentes flexibles se levantan con un pie en el buen humor y otro en el realismo… Ser flexible es aceptar el absurdo como una manifestación simpática del universo…..”

 

Ahora dime tú…

¿En qué situaciones te ha ayudado tu flexibilidad?

¿Qué situaciones te molestan y consideras que todavía tendrías que trabajar en tu flexibilidad para resolverlas?

¿Qué estrategias has implementado con éxito para ser más flexible?

 

Espero que este artículo te haya sido útil o le sea útil a tus amigos o familia. Compártelo con ellos.

Si estás listo para flexibilizar algún área de tu vida y seguir adelante con tus metas, contáctame ahora.

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Hasta una próxima ocasión,

Margarita Lourido, Ph.D.

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