Estas son mis reflexiones de los regalos de la cuarentena a nivel interpersonal.

La calidad de tus relaciones interpersonales, define en gran medida tu calidad de vida

La cuarentena, la cuarentena, la cuarentena… ¡Qué periodo tan raro! Y cómo ha afectado nuestra visión de las relaciones que tenemos.

La cuarentena es un caldo de cultivo para que se den situaciones que nunca habíamos considerado. Creo que muchos de nosotros, hemos tenido que sacar lo mejor de nosotros para sobrevivir el estrés y la incertidumbre.

En este periodo, me he encontrado con varias situaciones incómodas, como todos. Aquí te comparto mis reflexiones sobre algunas de ellas.

¿Te relacionas desde el miedo?

El Covid 19 trajo una nueva variable a nuestras vidas, la posibilidad de tener ser queridos muy vulnerables a esta enfermedad. Mi padres tiene 86 años, y lo primero que sentí fue un miedo muy grande a perderlo. Y en cada llamada que teníamos se convirtió inconscientemente en aquella posible llamada que vas a tener por última vez. La relación con mi padre se convirtió en la antesala a esperar lo peor. Yo sabía dentro de mí que no podía hablar con él desde el terror de mis pensamientos fatalistas. Así que antes de cada llamada me tuve que preguntar: ¿Qué quiero sentir en esta llamada? ¿Qué quiero entregarle a mi padre que le va a ayudar a sentirse bien? ¿Cómo puedo disfrutar hoy en vez de temer? Tengo que confesar que esto me costó mucho, y ahora disfruto las llamadas que tenemos. Ya que para mí estaba claro que el miedo no es una herramienta de apoyo.

¿Das el espacio para aceptar diferencias?

Todos queremos lo mismo en estos momentos de incertidumbre, todos queremos tener el bienestar y salud propia y de nuestros seres queridos. Sin embargo, construir este bienestar puede hacerse de muchas formas dentro de las medidas estipuladas por el gobierno para prevenir contagios.

Hay personas que se sienten más vulnerables que otras. Estaba en el supermercado al inicio de la cuarentena buscando un spray con el porcentaje de alcohol recomendado para desinfectar superficies. Esto es algo que nunca había sido mi criterio de compra y estaba leyendo las etiquetas de los productos. No me di cuenta que detrás mío había una señora esperando a que yo escogiera mi producto para pasar por este pasillo. Esta persona no llamo mi atención para pedirme permiso para pasar. Para mi sorpresa segundos después empiezo a escuchar a la señora gritándome y siéndome que era una inconsciente que no sabía que estábamos en “tiempos de corona”. Volví a casa, medio confundida y reflexioné con acerca de que se debe hacer en estos casos. Y sobre todo, cómo no agregar estrés y frustración a una situación que ya es incómoda para todos. Era claro que esta señora estaba actuando desde su miedo y desde la falta de recursos para expresar su preocupación. Me pregunté: ¿Cuál hubiera sido el beneficio de contestarle de la misma forma? ¿Quiero ser parte del problema o quiero ser parte de la solución? ¿Cuál es la acción adecuada para promover el bienestar mutuo?

En otra ocasión recientemente, salimos a caminar con mi marido y vio como una madre con un bebé se salió de la ruta y se arrinconó contra unos árboles cuando vio que nos acercábamos. Esto le pareció a él una exageración puesto que había suficiente espacio para guardar la distancia recomendada por el gobierno holandés (1.5 metros). Mi marido se quejó conmigo al respecto. Le dije: “mi corazón el concepto de seguridad que vos tenés, no es el mismo que el instinto de protección que tiene esta madre”. Vos estás haciendo lo mejor para mantenerte sano, esta madre está haciendo lo mejor para asegurar su salud y la salud de su bebé. Lo importante es que todos sigamos unas medidas comunitarias para prevenir el contagio y entender que significa seguridad para el otro, cuando queremos pedir a esta persona que modifique su comportamiento.

¿Te gustaría pasar tiempo contigo mismo?

Al comienzo de la cuarentena jugamos con mi esposo un juego. Donde cada uno tenía que responder a la pregunta: ¿Con quién te gustaría pasar la cuarenta en casa? Pasamos por nombrar amigos, estrellas de cine, personas que admiramos y analizamos de cada uno las razones por las cuales esas personas serían una compañía ideal durante la cuarentena.  En un momento dado le dije a mi marido, espera… ¡nos estamos haciendo la pregunta equivocada!

La pregunta realmente importante aquí es: ¿Soy yo la persona ideal con quien pasar la cuarentena en casa? 

¿Qué tengo que hacer para crear el espacio para tener una cuarentena agradable en casa?

En las palabras de una clienta, que siempre se hace esta pregunta cuándo piensa en su familia: ¿Qué tengo que hacer hoy para crear las memorias inolvidables del mañana?

Mi aprendizaje:

Cada uno de nosotros tiene la opción de crear un impacto positivo en las personas que tenemos alrededor. Nosotros decidimos en dónde nos queremos enfocar.

¿En lo negativo?

¿En nuestros propios miedos?

¿En responder a los miedos de los otros?

¿En juzgar las diferencias?

O en reconocer que somos diferentes y que está bien.

Enfocarnos en la relación que queremos construir en nuestros propios términos, dando espacio para el entendimiento.

La cuarentena me ha dado la oportunidad de revisar mis relaciones interpersonales. Ha sido un tiempo para mirar a mis relaciones de forma consciente, he decido invertir más tiempo en algunas relaciones y poner límites claros en otras. Siempre con el objetivo de crear un espacio para cultivar la felicidad en estos tiempos de incertidumbre. Ese es uno de los regalos que he recibido en este cuarentena.

 

Ahora dime tú

¿Qué has aprendido de tus relaciones durante esta cuarentena?

¿Qué puedes hacer para crear buenos recuerdos durante la cuarentena?

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Hasta una próxima ocasión,

Margarita Lourido, Ph.D.

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