Anteriormente habíamos hablado acerca de las generalizaciones y conceptos que tenemos nos pueden afectar. En esta ocasión y gracias a tus preguntas y comentarios, vamos ahondar en este tema y pasar a hablar sobre las creencias. Empecemos…

¿Qué es una creencia?

Es una idea que se considera verdadera y a la que se da completo crédito como cierta. La conformación de una creencia nace del interior de una persona, aunque viene influida por factores externos y entorno social. Las creencias: que son asumidas como verdades incuestionables. Cada uno de nosotros tiene una serie de creencias personales adquiridas y estas necesariamente no coinciden con la realidad. Cuando tenemos una creencia instalada, actuamos como si fuera verdad y eso nos da la motivación suficiente para sacar los recursos necesarios para llevarla a cabo y así reforzarla, tanto para lo bueno si es potenciadora como para lo malo si la creencia es limitante.”

Manual de Coaching Crearte, 2016

¿Cómo nos afectan las creencias?

Las creencias nos afectan enormemente. La mayoría de estas son inconscientes, y se tiene que hacer un trabajo de exploración para identificarlas, evaluarlas para descubrir si en realidad son verdaderas o no, y finalmente cambiarlas en el caso que esta creencia nos está limitando.

Desde hace unos años trabajo permanente en grupos de empresarios que están mejorando sus empresas. Aquí, no sólo revisamos las estrategias a implementar pero buscamos los bloqueos que se encuentran en el camino para más éxito empresarial. En estos grupos, una de las creencias más limitantes  que he escuchado en repetidas ocasiones ha sido:

Yo no puedo ganar más dinero del que ganaron mis padres… me siento culpable de ganar más que ellos”  y efectivamente estas personas teniendo todas las herramientas y posibilidades para duplicar sus ganancias, se encuentran estancados a nivel empresarial sin saber el porqué hasta que descubren esta creencia limitante.

Para todos los que de pequeños los mandaron a lavarse las manos después de tocar dinero, pueden revisar si existe la creencia de que “el dinero es sucio”. Y ¿cómo saber si tengo esta creencia? Mira tu vida cuánto te ha costado conseguir dinero o tener ingresos, o una vez que tienes dinero qué tan rápido se va de tus manos.

En alguna ocasión haciendo un trabajo personal sobre las creencias, sentí un peso físico muy grande en mis hombros y espalda, que casi no me dejaba respirar. Y entonces encontré que tenía una creencia proveniente de mi papá: “la vida es muy dura”.  Lo mejor de todo es que mi papá me vendió el paquete completo, jajaja, porque a esta vida tan dura la subdividió en: “el trabajo es muy duro”, “levantar a una familia es muy duro”, etc. Y muy paradójicamente él ha sido una persona que amó inmensamente su trabajo y que ha tenido éxito en lo que se ha propuesto. A lo mejor este éxito le costó mucho o a lo mejor sus creencias vienen de vivir una infancia en los tiempos de la postguerra. No lo sé. Lo importante es saber que esa creencia no tiene que ser mi verdad. Para mí personalmente, el descubrir y cambiar esta creencia ha sido fundamental para disfrutar más de mi vida y obtener resultados disfrutando del trabajo y sin tener que sentir que me sacrifico por ellos.

Igualmente, hay creencias que te expanden o te apoyan. Tengo varias amigas que cuando tuvieron hijos tuvieron muy buenas experiencias con el parto. Especialmente me llamó la atención la historia de una de ellas, quien me contó que desde pequeña su madre siempre le dijo y le repetía que el parto era fácil y era algo natural. Y efectivamente cuando llegó su momento de ser madre vivió el parto como una experiencia fácil, natural y bella. Este es un ejemplo claro de una creencia expansiva.

Ahora reflexionemos sobre las creencias y juguemos con la imaginación:

¿Quién serías tú si cada día pensarás que la vida es muy dura?

¿Cómo te despertarías en la mañana sabiendo que tienes que salir a trabajar y que el trabajo es tan duro?

¿Cómo te relacionarías con otras personas sabiendo que no se puede confiar en los otros?

Tú como extranjero, ¿cómo te relacionarías con tus colegas si siempre estás pensando: mis colegas son racistas, se quieren aprovechar de mí, o me ven como inferior al ser extranjero?

¿Qué tan seguro y creativo te muestras si piensas no soy lo suficientemente bueno para trabajar en este proyecto o en aquel trabajo?

¿Cómo te sentirías viviendo la vida desde la perspectiva de estos pensamientos?

¿Qué te provocan estos pensamientos?  ¿Miedo? ¿Desconfianza? ¿Inseguridad? ¿Malestar? ¿Enojo?

¿Cómo sería tu vida sin estos pensamientos? Qué tipo de persona serías sin estos pensamientos? ¿Más agradable? Más fluída? ¿Más feliz? ¿Más social? ¿Más exitosa?

Y qué hacer para cambiar estas creencias limitantes o manejar pensamientos negativos?

El 16 de julio de 2017 en Rai Amsterdam asistí a un evento con Byron Katie, ella es una autora y oradora americana, desde finales de los años 80’s ha desarrollado y enseñado un método muy sencillo llamado “El Trabajo” para hacer cambio de creencias y desapegarse de los pensamientos que pueden provocar sufrimiento en la vida cotidiana. Les quiero compartir su visión a este respecto.

Para Byron Katie, “Un pensamiento resulta inofensivo a menos que no lo creamos. No son nuestros pensamientos, sino nuestro apego a ellos, lo que origina nuestro sufrimiento. Apegarse a un pensamiento significa creer que es verdad sin indagar en él. Una creencia es un pensamiento al que hemos estado apegados, a menudo durante años”.

Amar lo que es: Cuatro preguntas que pueden cambiar tu vida, 2009

Para esta autora es fundamental:

  • Advertir cuándo tus pensamientos están en desacuerdo con la realidad.
  • Ocuparse de sus propios asuntos o pensamientos. (No de los asuntos de los demás).
  • Enfrentarse a tus pensamientos con comprensión.
  • Cobrar conciencia de las historias que nos contamos para sustentar nuestros pensamientos o creencias.
  • Buscar el pensamiento específico que está tras el sufrimiento.
  • Indagar o evaluar este pensamiento.

Para concluir…

Si en este momento en cualquier aspecto de tu vida, te sientes estancado, sientes que no estás obteniendo los resultados que quieres, sientes que no puedes disfrutar de lo que haces, evalúa si detrás de estas situaciones existe una creencia que te está limitando y que muy seguramente hasta ahora no eres consciente de que la tienes.

Lo bueno de las creencias es que se pueden cambiar cuando uno puede descubrirla y trabajar sobre ella. No sólo esto, sino que también se pueden reemplazar con creencias que te apoyen y aporten  beneficios en tu vida. El trabajo sobre las creencias es una de las herramientas más poderosas para cambiar tu calidad de vida. Qué mejor que poder sentir que la vida fluye, que está de nuestro lado y obtener los resultados que queremos sin “luchar”por ello.

Espero que este artículo te sea útil o le sea útil a tus amigos o familia. Compártelo con ellos.

Si estás listo para deshacerte de todos los pensamientos que te están limitando, si quieres explorar y trabajar sobre tus creencias; cuéntame tus inquietudes vía online en una sesión informativa gratis. Contáctame ahora.

Haz click aquí­

Haz el Switch!

Hasta una próxima ocasión,

Margarita Lourido, Ph.D.

Alcanza las metas que quieres y que te mereces!

“Libera tu grandeza”

Quiero recibir los artículos de este blog­